"Sobre aquello que no se puede
ver,
es mejor hablar". Wittgenstein
"No hay nada que decir,
pero es necesario seguir hablando" Becket
Mi interés por los
anagramas surgió ante mi sorpresa
por el hallazgo en mi clínica cuando, en el decir de los
pacientes, ante determinadas expresiones, surgía un nuevo
significado. Retomaré con algunos ejemplos mas adelante.
Hablo de primera comunicación dado que lo que
aquí
expondré está en plena investigación
que me
llevará a confirmar o desechar las hipótesis que
surgirán al desgranar este texto.
Un anagrama es una palabra o frase formada por la
transposición
de sus letras en otra palabra o frase. El poeta surrealista
André Breton construyó un anagrama con el nombre
y
apellido de Salvador Dalí que daba cuenta de manera
fehaciente
de la relación que éste tenía con el
dinero. El
resultado fue Ávida Dollars.
Resulta oscuro saber el origen de éstas construcciones pero
se
atribuye al poeta alejandrino Licofronte (280 A.C.) haber sido el
primero. Este dedujo del rey griego Ptolemaios la frase "apo melitos"
que significa "que proviene de la miel"; y del nombre de la reina
Arsinoe la frase "ion eras" que significa "violenta de Juno".
Los anagramistas sostienen que los nombres de las personas contienen,
en secreto anagramado, cualidades o rasgos de sus portadores. A guisa
de ejemplo y extraído de nuestro repertorio
político
rescato uno: Fernando de la Rua que transpuesto da frenando la rueda.
En la teoría del
lenguaje de la Cábala, el tercer
método -Themura- se basa precisamente en la
combinación
anagramática para hallar la palabra de Dios.
En esta historia resalta una por lo sorprendente. Pompeyo Salvio (S.
XVI) monje italiano se dio a la tarea de combinar las letras del Ave
Maria, gratia plena y la publicó en 1605. De la combinatoria
de
las 31 letras halla santos de calendario, atributos divinos, etc. Hasta
llegar a los 460 anagramas. Amén, amén,
deberíamos
repetir con él.
Otro encantador relato es el del médico de Leipzig. Andrea
Rudiger. Previo a completar sus estudios de medicina había
latinizado su nombre: Andreas Rudigierus. Al anagramarlo obtuvo: arare
rus dei dignus, es decir, digno de arar el campo del Señor.
¿Qué hizo Don Andrea? Al creer que su destino
debía ser lo eclesiástico, empezó a
estudiar
teología. Un amigo suyo, médico, trató
de
disuadirlo para que continuara sus estudios de medicina. No dio
resultado ya que Andrea sostenía que el anagrama era de
inspiración divina. Ante el fracaso su amigo no
cejó en
su empeño y luego de pensar varios días la
cuestión, le comunicó que el anagrama de su
nombre lo
llevaba hacia la medicina. Le dijo: ¿Cuál es el
campo del
Señor sino el cementerio? y ¿Quién
trabaja mejor
éste campo que el médico? Rudiger ya no pudo
oponerse y
se dedicó a la medicina.
Una fuente importante del tema que estamos tratando es Jean Starobinsky
quién en 1964 publicó investigaciones efectuadas
en
secreto por Ferdinand de Saussure mientras desarrollaba su Curso de
lingüística general. Saussure se había
abocado a la
cuestión de los anagramas que halló en ciertas
formas de
versificación latina: los versos saturninos. Lo que
Starobinsky
señala es que éste descubrimiento echaba por
tierra la
teoría del signo y uno de sus dos principios fundamentales:
la
linealidad. Como si se hubiera abierto una caja de Pandora,
aparecía un texto en el texto.
Starobinsky dice que seguramente esto debe haber trastornado a
Saussure. Más aún cuando el hallazgo
también
estaba en los versos de Cicerón y, salto mediante, del
latín al griego. Las pruebas se le amontonaban. Donde quiera
que
buscara, incluso en textos modernos, aparecía
ésta
composición. En una carta de 1906 dice: "He pasado dos meses
interrogando al monstruo y operando solo a tientas contra el, pero
desde hace tres días no avanzo ni a golpes de
artillería
pesada".
Fueron 99 los cuadernos encontrados a la muerte del maestro ginebrino.
Saussure lo que halla es que el poeta al enunciar una idea, al mismo
tiempo, en forma oculta, dice otra. La puntuación que se
haga,
hará depender el sentido. Lacan dirá: "El que
escucha
determina el habla" y Michell Foucault en ¿Qué es
un
autor? Afirma: "En el texto el autor no cesa de desaparecer".
Si bien se trata de un modo de leer el discurso en escucha
múltiple, la materialidad de la letra permite hallar otro
discurso.
1*) Una joven de 28
años, de la que desgraciadamente no puedo
dar su nombre y apellido, me consulta por que dice que no sabe como
atraer a un hombre y que ante ellos es como si no existiera. En el
desgranar de su relato surge también la
convicción de que
no posee los atributos femeninos necesarios. Su aspecto exterior, en mi
parecer, era contrastante con lo que decía, ya que dentro de
los
cánones actuales de nuestra cultura, era bien parecida. Por
otra
parte en las primeras entrevistas otro dato hace su
aparición.
Dice tener una adicción con todo producto que contenga
cafeína. De manera azarosa surgió en
mí la
sorpresa al anagramar esta mención. Cafeína da
como
resultado nací fea.
2*) Un hombre en su consulta centra sus desventuras en la
pésima
relación habida con su padre. Reprocha a éste no
haberlo
acompañado en su vida tanto en su desarrollo como hombre
así como en sus estudios y demás situaciones que
tuvo que
afrontar en su crecimiento.
Cuando se refiere a su trabajo y por razones de su oficio,
debía
ascender a elevadas escaleras para realizarlo dice que le resulta
torturante ya que a medida que sube le empiezan a temblar las piernas,
tener taquicardia y mareos lo que lo obliga a desechar esas
oportunidades laborales si se da aquella condición.
Solamente
puede efectuar sus trabajos si la escalera se encuentra apoyada sobre
una pared. Pared, traslación mediante, da padre.
3*) Antonio se sentía desvalorizado cuando hablaba de su función paterna. Sostenía que no sabía como llevarla a cabo. No obstante por sus relatos el vínculo establecido con sus dos hijos y de estos con él no difería de otras historias que solemos escuchar, aunque un hecho en su vida parecía ser el que oscurecía su visión de padre: el primer hijo buscado había muerto, sin saberse las razones médicas necesarias, a los seis días de nacido. En una oportunidad cuenta un sueño del cual, asociaciones mediante, lo llevan a relacionarlo con aquél suceso y su imposibilidad de olvido, agregando "Ni olvido, ni perdón". Le señalo que a dicha frase tomada del repertorio político falta el remate: "paredón". El anagrama de paredón es no padre.
El decir del paciente
portaría las huellas de un sentido
antiguo oculto en el anagrama.
La
producción de anagramas de modo no deliberado por el
hablante
debe poseer un sistema de leyes y reglas que escapan a la conciencia,
pero trasmiten un sentido.
El anagrama es una otra forma de decir lo que no puede ser dicho. Lo
más arcaico se encuentra con lo más actual. De
ése
choque algo debe producirse.
¿Será posible hallar en estas formulaciones del
discurso
una indagación que entrecruce el proceso
lingüístico
con la metapsicología? No lo sé aún.
El estudio de estas cuestiones, según mi entender, arranca
en
Freud en su trabajo sobre Las Afasias, texto que probablemente
preanuncia el Proyecto de una psicología para
neurólogos.
Lo que Freud plantea en aquél escrito, si bien centrado en
la
neuropatología afásica, desarrolla ideas sobre la
función de lenguaje y de pensamiento.
Someramente en Las afasias, Freud, luego de efectuar un relevamiento
anatómico y tópico, enuncia frases cargadas de
futuro. Se
pregunta: ¿Qué nos enseña el estudio
de los
trastornos del lenguaje en torno a la estructura del aparato del
lenguaje? Y agrega que se impone "un examen de las hipótesis
de
los trastornos del lenguaje".
Por último señalo que en el trabajo
clínico ante
la aparición de estas composiciones las hago manifiestas al
paciente. En general se sorprenden y a partir de allí
emergen
asociaciones; y junto a esto hay que desarrollar el campo de la
transferencia lugar en el que estos fenómenos ocurren.
(*) El presente trabajo sigue ideas de Jean Starobinsky y Héctor López
LOPEZ, Héctor: El enigma de los anagramas de Ferdinand de Saussure
STAROBINSKY, Jean Las palabras bajo las palabras
FOUCAULT, Michel ¿Qué es un autor?
LACAN, Jacques La instancia de la letra en el inconsciente
FREUD, Sigmund Las afasias
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