Noemí Cogan


El ACTO CREATIVO
PSICOANALISIS Y ESCRITURA

    En ocasión del Congreso de la Lengua realizado recientemente en nuestro país se escucharon varios comentarios  Entre ellos uno especialmente atrajo mi interés y me hizo reflexionar acerca de algo relacionado con el tema que nos ocupa desde hace un tiempo: el acto creativo, Psicoanálisis y Escritura.

    Este comentario fue el de Cristina Mucci de canal 7, respondiendo a una acusación realizada a los medios sobre el mal empleo de la lengua en sus comunicaciones y el efecto pernicioso que producía en el público que las escuchaba.

    Evidentemente conmovida  por esta reflexión la periodista en cuestión planteó la idea de que en los medios se refleja la forma de expresión de la gente.
Si la gente leyera más podría pensar mejor, agregó en esa ocasión.

    Entonces me puse a leer y a pensar un poco.
¿Qué debiera leer la gente? ¿Por qué esa lectura le permitiría pensar diferente?  
¿Lo que escriben los poetas, ayuda a pensar mejor?
¿Ellos escriben y en esa escritura producen algo que transforma al sujeto humano?

    El lector experimenta en su lectura la ilusión de situaciones a veces dramáticas y otras cómicas,  que le brindan grandes fuentes de placer nos dice Freud.
Estas fuentes se obtienen a partir de la descarga de tensión que producen, por un lado y  una coexitación sexual por el otro y que son tramitadas como en un juego de niños, sin los riesgos que conlleva el comprometerse en las tamañas hazañas en que se arriesga el héroe.

    ¿Y en el poeta qué sucede?
    Su creación habitualmente es realizada en momentos de cierta oscuridad para sí mismo, de conexión con marcas a las cuales va recubriendo con  los hilos de colores provenientes de las representaciones con las cuales teje su texto. Cortinas  tendidas sobre el marco de una ventana abierta a su propio interior, a su pasado, a lo acontecido en su propia historia. Esto sin saber muy bien por qué y con una fuerza interior que lo mueve a darle formas.
Algunos poetas cuentan sobre la vida propia que toman sus personajes, los acontecimientos en los cuales se encuentran inmersos  sin que el autor se lo proponga.  Con una fuerza y una insistencia que repite y que paradojalmente, se presenta cada vez de diversa manera.

    Operación  sobre el sujeto que escribe. Producción de una escritura a partir de la lectura de sus marcas.

    Pero volvamos al público y a su lectura.

    Cuando leemos el Edipo Rey de Sófocles o en Hamlet de Shakespeare encontramos que nos continúan conmoviendo, a través de los tiempos y los lugares.
¿Qué se lee en ellos?

    ¿Qué Edipo va a consultar al oráculo de Delfos porque un borracho en una fiesta le había dicho que Pólibo, rey de Corinto no era su padre?

    Todos dudamos del padre de alguna manera.

    ¿Qué mata a su padre y se casa con su madre?
Sin saberlo.

    Se inscribe la ley del Padre allí donde no la había. Se historiza y en ese momento vive la castración porque ésta no estaba simbolizada.

    ¿Qué Hamlet posterga el acto?
    Necesita asumir la muerte del padre. Que era un corrupto. Que estaba casado con Gertrudis la cual se acostaba con su cuñado en el lecho aún caliente donde había yacido con su padre.
    ¿Qué padre acude al hijo para que lo vengue? ¿Para que ponga orden?

    Se trata de la alusión a algo trascendente  que atañe a la constitución de la estructura en el sujeto y que está jugado en esa escritura.

    Escritura que resulta de la lectura de esas marcas que son como los surcos que deja la lluvia sobre la tierra. Y en el cielo... las nubes y la lluvia.
    Marca producto de un acontecimiento, de lo sorprendente del mismo, del trauma que éste representa.

    Seguramente existen diferencias entre la lectura de la propia marca y la que se hace de la escritura de otro autor.

    La escritura que produce la magia de transformar  al sujeto y por ende su pensamiento sobre las cosas, sobre su realidad y sobre el mundo, posibilita la creación de un nuevo ordenamiento, el cual no existía antes de ella.  De aquí proviene lo novedoso que suele portar la obra de arte.
Crea un mundo diferente.

     Escritura que en el propio sujeto  también anotan los sueños a partir  de las imágenes con las cuales se constituye e insiste en volver a cubrir su ventana, con tanta poesía como los mecanismos de condensación, de desplazamiento, de cuidado por la representabilidad, se lo posibilitan.

    Escritura que transforma en relato la marca de un acontecimiento sorprendente para el sujeto.  

    Cubrimiento del escrito por la escritura, mutación del sujeto de la misma. A partir de ella éste estaría en condiciones de organizar su mundo desde una escena diferente.
 
    Cuánta escritura y cuánta lectura.

    Tenía razón Cristina Mucci, la gente puede pensar de una manera diferente a partir de la lectura . Podríamos agregar nosotros: a condición de haberla escrito previamente.



Notas para el próximo escrito: deseo, satisfacción de la pulsión.

¡Escríbannos!

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